El alcalde de Caldas de Reis cifra en dos años el plazo necesario para concluir los trabajos de reconstrucción del viaducto peatonal situado entre Lantaño y Saiar que destruyó una riada.
Durante el mandato actual y, posiblemente, en un plazo no superior a dos años, será posible cruzar de nuevo el río Umia entre Lantaño (Portas) y Saiar (Caldas de Reis), El alcalde del municipio termal, Juan Manuel Rey, realizó el lunes este anuncio y recordó que es un compromiso que figura en el programa electoral del PSOE en las últimas elecciones municipales.
El regidor expuso que finalizar la construcción del puente peatonal figura en la agenda del Gobierno que preside con la finalidad de que la senda peatonal de unos dos kilómetros que comienza a la altura de As Corticeiras tenga continuidad en el municipio vecino, donde el paseo tiene una longitud similar.
El puente de O Currucho fue destruido por una inundación que se produjo en la recta final de la década de los 80. Desde entonces, las piedras quedaron semicubiertas por el agua o la tierra en los márgenes del cauce fluvial. Con el paso del tiempo, los árboles comenzaron a crecer sobre ellas. En el año 2012, la Comunidade de Montes de Lantaño elaboró un proyecto para recuperar el monte para el que obtuvo financiación procedente de los fondos comunitarios, con los que además de eliminar una veintena de vertederos incontrolados, también plantó especies frondosas en el monte y los márgenes de los caminos, que fueron sometidos a una concienzuda limpieza, a la que siguió la señalización de varias rutas.
Con el dinero que obtuvo, también construyó un área recreativa situado a la orilla del río Umia, a la altura de la playa situada junto al destruido puente de O Currucho, que sus responsables, con el respaldo de la asamblea, decidieron restaurarlo.
Para conseguirlo, fue necesario retirar del río todas las piedras y desmontar aquellas que la corriente no logró sacar de su lugar original. A continuación, fueron numeradas con la finalidad de montar de nuevo el paso. Este trabajo supuso una inversión de más de 39.000 euros, que permitieron reconstruir tres cuartas parte del puente. El Concello de Caldas de Reis se comprometió a encargarse de finalizar la obra después de que se hubiesen celebrado varias reuniones con los representantes de la Comunidade de Montes de Lantaño, en las que también estuvieron presentes los directivos de los comuneros de la parroquia de Saiar, cuyo presidente, José Suárez, subrayó que es necesario reconstruir O Currucho para dar continuidad al paseo.
PIEDRAS. A pesar de que el tramo que falta por hacer tiene una longitud equivalente a la cuarta parte del viaducto, el presupuesto necesario para las obras fue fijado por Suárez en 60.000 euros. La razón por la que será mayor el desembolso que la realizada por los comuneros de Lantaño estriba en que la empresa contratada por el organismo público Augas de Galicia para limpiar el río tras las inundación optó por utilizar la piedras del puente como refuerzo de los taludes que construyó.
Esta controvertida decisión, que los vecinos de Portas y Caldas de Reis criticaron entonces, hace que hoy sea imposible recuperarlas, por lo que será necesario preparar otras de las mismas medidas y parecidas características a las actuales, con la finalidad de que mantenga un aspecto armónico desde el punto de vista estético.